LAS CIUDADES INTERNAS
Cuando habla de planeación el ejecutivo latinoamericano habla de "trazar" objetivos. En contraste el ejecutivo americano habla de "fijar" objetivos. La diferencia tiene orígenes históricos ayudando a explicar porqué la búsqueda de oportunidades es tan diferente en ambas culturas. En efecto, la colonización angloamericana no fue de índole urbana, es decir, no hubo que "trazar" nada en las inmensas praderas siendo la tarea principal el "fijar" las estacas que marquen los límites. Allá las ciudades y pueblos crecieron donde la geografía obligaba y no donde el conquistador solemnemente blandía la espada al lado del cura y del escribano en acto de fundación formal muchas veces como consecuencia de intrigas y conspiraciones intestinas. Es notable el caso del Perú país que tuvo tres capitales en relativamente corto tiempo: primero el Cuzco cuya fundación española ocurre el 24 de Marzo de 1534, luego Jauja más al Norte pero aun en plena Sierra y finalmente, Lima, en la Costa. El artífice secreto de la fundación de Lima parece haber sido el ex socio de Pizarro, Almagro, quien ansiaba que Pizarro reconociera formalmente la Nueva Toledo,el territorio que Carlos V le había cedido en la Capitulación de Toledo del 4 de Mayo de 1534. La Nueva Toledo era una largísima lonja de territorio costeño que terminaba en Tierra del Fuego pero que comenzaba en Paracas al Sur de Pisco, ciudad cuya fundación antecede a la de Lima. Almagro logró que Pizarro reconociera sus derechos atrayéndolo a la Costa, forzándolo sutilmente a fundar Lima en el Valle del Rimac aunque ya los españoles estaban descontentos con el clima de Jauja y la dificultad de defender la Costa de la Nueva Castilla de Pizarro, no de los conquistados Incas y tampoco de los piratas, quienes aun no daban pie con bola sobre el oro del Perú, sino más bien de las continuas invasiones de otras partidas de españoles. Poca política de este tipo hubo en el Norte, donde el pavo del día de Acción de Gracias simboliza la relativa paz de los primeros años. Así la urbanización del Norte fue una cuestión centrípeta, causada por la densidad de colonización y las posteriores necesidadades de transporte e intercambio, mientras que en nuestro Sur, el proceso de colonización, con muy pocas excepciones, siempre fue urbano, en un movimiento centrífugo irradiante hacia fuera buscando defenderse al principio más de los propios ambiciosos que de todos los extraños. Son estas inclinaciones diferentes las que sesgan y tuercen nuestros procesos de búsqueda haciéndonos pulcros ciudanos urbanos en vez de buscadores de riesgos e incertidumbres. Para encontrar oportunidades, entonces, el primer requisito es reconcer nuestra propia aversión a la incertidumbre. Hofstede* en su célebre estudio de las culturas de 50 paises reveló que el Perú está entre los 9 paises más aversivos a la incertidumbre con un puntaje de 87 frente al máximo mundial de 112 puntos detentado por la Grecia de Cassandra . Los otros paises con obstáculos parecidos fueron Portugal con 104, Guatemala con 101, Uruguay con 100, Yugoeslavia con 87. Es por eso que creamos burocracias internas, murallas sólidas y compartimientos estancos eficientes productores de sentimientos de seguridad pero de nada más. No es extraño que Francia, la capital mundial burocrática, tenga casi el mismo puntaje de aversión a la incertidumbre que el Perú: 86 puntos y también 86 puntos la España de las Cédulas y Ordenanzas Reales. Con muy bajos puntajes en aversión a la incertidumbre: Estados Unidos (46), Gran Bretaña (35), Dinamarca (23). El campeón mundial en aceptación de incertidumbre es Singapur, la modernísima encrucijada de Asia, puerto, ciudad y país al mismo tiempo. Nuestra mayor limitación en la búsqueda de oportunidades es esa lotización mental que nos ha dejado la historia pero que puede y debe des-trazarse.
*Geert Hofstede "Cultures and Organizations. Softtware of the Mind", McGraw Hill, 1997, p.113