El poder de los Números Grandes

Laplace descubre que se requiere dejar caer por lo menos 30 bolitas de pingpong sobre clavos dispuestos en forma de pirámide para que se vislumbre una distribución normal en forma de campana de donde surge la Ley de los Grandes Números. Ahora podemos calcular las enormes muestras de miles de personas que se requieren para obtener variaciones anuales en la prevalencia de ciertas raras enfermedades y así establecer el riesgo de pandemias, o revelar los pequeños nichos de uso que puedan desarrollarse para sostener nuevos productos. Los primeros en usar el poder de los grandes números, sin embargo no fueron los expertos en Marketing sino los actuarios de las empresas de Seguros quienes inventaron las "Tablas de Vida", pésima designación porque en realidad establecen la probabilidad de fallecer años después de cierta edad. Los registros de tiempo en Londres permiten asegurarse de que haya sol y no llueva un cierto Sábado de Abril, y de hecho Ladbrokes aceptaría apuestas en contra de cualquier monto. Hoy el uso de probabilidades permite cuantificar el riesgo en cualquier situación de mercado. Por ejemplo, la situación más riesgosa es el lanzamiento de nuevos productos pues en las últimas dos décadas sólo 1 en 18, 0.05 %, ha tenido éxito en términos de rentabilidad aunque es evidente que ésta fue la más alta. Los ciclos de vida de los productos permiten estimar cuando es oportuno lanzar nuevos productos, generalmente cuando se está a punto de ingresar a la etapa de "madurez" cuyo síntoma conspicuo es una inminente y excesiva competencia en precio. La promesa de alta rentabilidad en nuevos productos permite estimar la productividad de inversiones en obtener mayor información, pues los datos son la mejor arma para combatir el riesgo. Así para mejorar la probabilidad de competir de un nuevo producto la mejor estrategia es retardar el lanzamiento y hacerlo competir, en "seco", es decir sólo como "concepto", con productos actuales y algunos otros posibles ante una buena muestra de consumidores potenciales. ¿ Le parece arriesgada una gaseosa con Uña de Gato ? No rechace la idea, recuerde, ya hay una con "Coca" y otra con Chinchona (Quinina), ambas de sabores auténticamente nacionales. Ponga a competir a la Gatocola en intención de compra e interés de los consumidores en un "Concept Test" con las gasesosas actuales. Incluya también una gaseosa picante (ya se vende una en México). Las oportunidades de mercado están en las colas de la campana, los extremos más improbables, porque ya han sido usadas casi todas las oportunidades en la parte central .