Perdón económico
Es necesario comprender el contraste entre lo esperado y lo vivido, la mecánica de las expectativas, para desentrañar las extrañas reacciones de los americanos del norte ante el escándalo en que se encuentra envuelto el Presidente Clinton, llamado por algunos Sexgate. . Informes preliminares de la más reciente encuesta del Index of Consumer Sentiment de la Universidad de Michigan, el clásico medidor del pulso económico en más de 40 paises, incluyendo Perú, indican que el Indice registró a principios de Febrero en los Estados Unidos, un aumento inesperado y sin precedente en la evaluación de los consumidores de la situación económica americana llegando a 110.1 puntos, el más alto nivel registrado desde Febrero 1977: (editor: favor hacer gráfica con siguientes datos: título Indice de Actitudes Económicas del Consumidor Americano 1997-1998, Fuente: Surveys of Consumers, University of Michigan Febrero 98 110.1
Enero 98 106.6
Dic 97 102.1
Nov 97 107.2
Oct 97 105.6
Sep 97 106.0
Agos 97 104.4
Jul 97 107.1
Jun 97 104.5
May 97 103.2
Apr 97 101.4
Mar 97 100.0
Feb 97 99.7
En vez de reflejar un cambio fundamental en las condiciones económicas americanas, el salto del índice reflejó un cambio en los criterios de evaluación usados por los americanos para concluir sobre la situación económica por la que atraviesan. Estos criterios cambian paulatinamente pero un cambio tan rápido no tiene precedente en los más de 50 años de encuestas del Indice. Se cree que la fuente del cambio son las reacciones de los consumidores americanos a las acusaciones hechas al presidente Clinton, y especialmente, la enorme cobertura que tuvieron en los medios de comunicación masiva. El shock de las revelaciones inmediatamente obligó a los consumidores a tomar una posición a favor o encontra del Presidente, es decir, a realizar una evaluación . Toda evaluación, sin embargo, es en realidad producto de un contraste y el contraste más frecuentemente realizado por los televidentes americanos destacó la muy favorable performance de la economía americana desde que Clinton asumiera la Presidencia. Los datos muestran un alto grado de aprobación. Cuando se les preguntó en Febrero sobre la política económica de Clinton, el 48 % respondió favorablemente, unos buenos 14 puntos más que el 34 % de Enero, un nivel que ya estaba en el record registrado por Reagan. El aumento en la confianza económica es sorprendente porque no está basado en algun hecho económico y es poco probable que pueda sostenerse. La burbuja Lewinsky ciertamente es inestable porque ningun cambio tan rápido en los criterios para evaluar el desempeño económico ha durado más de un par de meses. El desempeño económico americano justifica sin duda un aumento en el índice de confianza, pero la crisis presidencial ha rebasado todo incluso las noticias del desplome de las economías asiáticas. El punto central ahora es si la confianza de los consumidores americanos regresará a los criterios cautos habituales o si alternativamente, evaluaciones exageradas provocarán también reacciones exageradas cuando ocurran eventos económicos más salientes. Agradecidos por lo bien que sienten el bolsillo, inflación baja, empleo creciente, los puritanos del norte perdonan los posibles pecados de su presidente sin ninguna penitencia.